sábado, 9 de junio de 2012

XACOBE MARTÍNEZ ANTELO, contrabajista






«Lo único que nos importa es tocar juntos»
El trío de jazz Sumrrá desprende ese halo de grupo de culto entre los aficionados. Xacobe Martínez Antelo, Manuel Gutiérrez y LAR Legido renuevan su compromiso con este proyecto después de 12 años de trayectoria sin variar su apuesta por un sonido que ya es marca en el jazz contemporáneo. Sumrrá es también la nave nodriza a la que vuelven sus integrantes tras explorar otros universos musicales en proyectos paralelos. Xacobe Martínez Antelo, a modo de portavoz, habla de los motivos de una celebración; doce años, cuatro discos e infinitas experiencias. El trío ofrece este domingo un concierto en el Teatro Principal de Ourense (20.00 horas), con el que pondrá fin a una pequeña gira de celebraciones por distintos escenarios de Galicia






Para un grupo normal 12 años juntos ya tiene mérito, pero para uno de jazz es casi excepcional...

La verdad es que sí. Estos días nos acordamos mucho del principio del trío y está claro que todo ha cambiado muchísimo, pero creo que Sumrrá nunca estuvo mejor que ahora. Cuando todo el entramado que rodea este negocio se desvanece y lo único que nos importa es tocar juntos.

A estas alturas, supongo que no hay duda de que Sumrrá es un trío muy querido por el público.

Sí, claro. Cada uno de nosotros somos también un poco espectadores de este cariño. En definitiva, el trío trata de hacer lo que hizo durante estos 12 años; tocar con honestidad, concentración y musicalidad, ese es el pacto y el público acude a nuestros conciertos a recibir exactamente eso. Hay un respeto mutuo y ahí está la magia para que cada concierto sea especial.

¿El directo es la gran apuesta de Sumrrá?

No entendemos trabajar de otra forma. Creo que los discos están muy bien para dejar constancia del trabajo hecho. Durante este tiempo, en Sumrrá trabajamos para montar un repertorio de temas para el directo y solo cuando está muy claro entramos en el estudio para grabar. Luego, a pensar en otra cosa.

En doce años, el trío ha publicado cuatro discos, ¿habrá nuevo trabajo en breve?

Nuestro último disco, Sumrrá 4.0  (Free Code) es del 2010, por lo tanto por el ritmo natural de trabajo del trío seguramente tendríamos que estar publicando nuevo trabajo, pero por múltiples razones no sentimos una necesidad orgánica de grabar nuevo disco y seguimos trabajando con el material de todos estos años, que es mucho. También es un ejercicio de responsabilidad volver sobre estos temas, ya que nadie los va a tocar.

El hecho de revisar una y otra vez los temas del repertorio es una forma evolución y sobre todo de tenerlos siempre actualizados, ¿no crees?

Sí, por supuesto. El trío tiene una especie de máxima que es no andar lo que ya está andado y en este sentido los temas siguen dando mucho de sí sin llegar a repetirse, porque la música que tocamos en Sumrrá está compuesta exclusivamente para Sumrrá. Hay temas que tocamos desde el principio y funcionan perfectamente.

Curiosamente, dos de los cuatro discos son en directo, es como doblar la apuesta por este formato, ¿no crees?

No entendemos trabajar de otra forma. A nivel producción, grabar en directo siempre resulta siempre complicado, porque normalmente estas grabaciones son primeras tomas. Pero por otra parte también permite recoger las sensaciones del público con el trío. Nos quedamos con esto último.

«Sumrrá suena a Sumrrá, tanto por nuestras limitaciones como por nuestros aciertos»


En general, dentro de todo tipo de músicas, la fórmula del trío es realmente mágica, desde el power trío de rock a la tradición jazzística da mucho de sí. Uno de los aspectos que más nos interesaron en los comienzos fue fijar el concepto de trío básico de piano y con los mismos instrumentos hacer algo único. Creo que lo hemos conseguido. Cuando escucho cualquiera de nuestras grabaciones reconozco el sonido Sumrrá, tanto por nuestras limitaciones como por nuestros aciertos. Ahora mismo con tanto grupo, proyectos, hay tanto de todo que es difícil saber si algo está de moda o no. De todas formas, aquí a Galicia las modas no llegan, la verdad es que si hacemos algo es porque queremos y nos gusta.

Ya que sacas el tema, el jazz en Galicia sigue siendo ignorado por la Administración e incluso por los propios programadores. ¿Crees que los músicos podéis armar algún tipo de iniciativa y reunirse con la gente que mueve este negocio para buscar fórmulas e intentar arrancar algún tipo de compromiso de apoyo al jazz gallego?

El panorama es bastante desolador, pero creo que tiene que ver con la cultura propia del país. La actividad de la figura del programador de jazz, no solo en Galicia sino en toda España, es prácticamente de aficionado. En nuestro caso, desde hace unos seis años estamos intentando sacar a Sumrrá de Galicia porque consideramos que nuestra propuesta es universal, independientemente de donde toques o de donde seas. Pues para nosotros resultó más fácil que un festival de jazz de Sudáfrica, Bulgaria o Bolivia nos llamaran para presentar nuestro proyecto en estos países que tocar en Madrid, por ejemplo, o en Portugal, que a día de hoy Sumrrá todavía no hizo ningún bolo en este país. En fin, la situación es realmente surrealista porque no sabes exactamente a qué se debe, ya que hay muchos festivales y muchas programaciones en las que debía haber cabida para todos. Lo único que puedo decir es cuando actuamos fuera de Galicia la respuesta del público siempre fue muy positiva y cuando volvemos a Galicia escuchamos siempre las mismas excusas. Como ciudadanos nos merecemos una oferta cultural mucho más completa y que nuestros hijos crezcan disfrutando de la diversidad musical y no de modelos de programación que nos imponen. A quién podríamos pedir responsabilidades por esta situación?, pues no sé, pero creo que la Administración cuanto menos se meta, mejor. Complica más que soluciona. A nosotros lo que nos funciona es pertenecer a este pequeña red de personas con una sensibilidad especial, que disfrutamos de la música en directo y con la diversidad de propuestas.

Sumrrá funciona también como base para lanzar vuestros respectivos proyectos en solitario, pero siempre hay un compromiso de retorno.

En mi caso, Sumrrá es mi primer proyecto y sentó las bases de cómo trabajar y dedicarme a este negocio. Después comencé a acumular material que Sumrrá no podía absorber y decidí montar otras formaciones, como quinteto, cuarteto, trío... En cuanto a Luis, venía de una tradición más free y Sumrrá le dio otras pautas para trabajar. Lo mismo que a Manolo, que hasta entonces en otros proyectos tenía un papel más de acompañante pero con Sumrrá su aportación es portentosa.

Sois la confirmación de que la promiscuidad en jazz es recomendable...

En ocasiones comparamos a Sumrrá con un núcleo familiar, en el que llega un momento que abandonas ese círculo para vivir nuevas experiencias con otra gente, pero después regresas a casa y aportas lo aprendido. En un ambiente tan promiscuo como es el jazz, nosotros estamos celebrando 12 de feliz matrimonio... Sumrrá nunca ofreció un concierto en el que no estuviésemos los tres porque no tiene sentido; Sumrrá somos Xacobe Martínez Antelo, Manolo Rodríguez y LAR Legido, y tenemos claro que, salvo razones de fuerza mayor, vamos a seguir juntos.

¿Qué destacarías de estos doce años?

Hay mucho momentos, como las primera quedadas que hicimos y comprobar como sonaba aquello yo no me lo podía creer. También recuerdo  la grabación del último disco, Sumrrá 4.0, que fueron tres días seguidos de directo en la sala Nasa de Santiago, me impactó la cantidad de público que acudió en todas las sesiones. Todos los días se llenó la sala de gente entregada con el trío. La verdad, fue muy emocionante porque te das cuenta tu mensaje esta llegando y que no estás solo.

¿Qué hay en el horizonte para Sumrrá?

Este mes de junio presentaremos un proyecto a través del modelo crowdfunding (vía de financiación en masa utilizada por comunidades de emprendedores) para publicar un cedé recopilatorio que incluye la primera maqueta del trío, los cuatro discos y el concierto del Auditorio de Galicia de enero del 2010, música que irá acompañada de una galería de material gráfico. La publicación de este material nos servirá para financiarnos una gira por el norte de España y llevar la música de Sumrrá a ciudades donde no tuvimos ocasión de tocar pero que nos consta que tenemos seguidores, como es el caso del País Vasco o Cataluña.















Publicado en el Fugas (La Voz de Galicia)

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