sábado, 1 de marzo de 2014

PABLO SEOANE, pianista





«Me interesa más la 
actitud ante la música 
que los géneros musicales»

Pablo Seoane presentó en el Teatro Principal de Santiago de Compostela su tercer disco como líder, «Inópia». El pianista de Ferrol estuvo acompañado en el escenario por Jose Manuel Díaz, contrabajo, y LAR Legido, batería. La propuesta: jazz contemporáneo con vistas a la música libre.





El pianista Pablo Seoane estrena disco. Inópia es su tercer trabajo como líder al frente de su trío. Seoane presenta un puñado de temas originales con los que deja intuir variaciones importantes en su forma de acercarse a la música, mucho más contenida, mucho más libre que en propuestas anteriores. Pablo Seoane forma trío con José Manuel Díaz, contrabajo, y LAR Legido, batería.



En este nuevo disco se nota una evolución clara hacia músicas más abiertas. Es fruto de una evolución consciente o te dejas llevar por lo que te sugieren tus propias composiciones.
Es cierto que hay una cierta transición, un sonido más libre en mi música, alejándome de desarrollos más tonales, pero si tuviera que pensar en supuestos estéticos, circunstancia que no es mi caso afortunadamente, no doy tanta importancia a cuestiones de géneros musicales como a la actitud, al modo de acercarse a la música.
Intentas evitar las etiquetas
Trato de hacer mis propias relaciones con la música. Por ejemplo, si te hablan de bebop pronto surgen asociaciones de músicos como Charlie Parker o Monk, entre otros muchos, porque ellos estaban ahí en ese período del jazz. Y así con todos los géneros. En mi caso suelo establecer una familia o un vínculo familiar más cercano musicalmente entre, por ejemplo, Monk y el pianista clásico Ligeti, el saxofonista Sonny Rollins o con el cantante Bola de Nieve. Entiendo que en principio parece que son músicos sin nada que ver los unos con los otros, salvo el modo en el que se acercan a la música. Lo hacen desde el sentido del humor, la inquietud explorativa o desde una posición emocional, pero sin llegar a caer en una pose melodramática. Eso es lo que trato de mostrar en mi música. Huyo de cualquier tipo de trascendencia o gravedad en la interpretación o en el mensaje.
La situación tampoco está para muchas frivolidades...
Ya. Hay una historia (o un chiste) que ilustra perfectamente lo que estamos hablando y refleja lo que yo aprecio o busco en la música y en los músicos con los que trabajo (no sólo en la música, la verdad). Cuentan que, hacia el final de la segunda guerra mundial, cuando Hitler tenía ya perdida la guerra, dos altos mandos alemanes se comunicaban por radio desde dos puntos del frente. Uno pregunta:
_«¿Cuál es la situación por ahí?». El otro responde:
_«La situación es seria, sin llegar a ser desesperada». «¿Y por ahí?», se interesa.
_«Aquí la situación es desesperada, pero no llega a ser seria».
Bueno, huelga decir que es esta última situación la que hacen sonar tipos como Ligeti, Monk, Poulenc, el Bola de Nieve o Sonny Rollins, aunque no sé si la palabra es adecuada es «desesperada» o catastrófica», pero tanto da, creo.

En «Inópia», tu último disco, interpretas varios pasajes introspectivos, que decides romper de repente con una base de swing o con motivos armónicos o rítmicos. ¿Estamos ante algo deliberado, buscas otros elementos narrativos en tu discurso?
Como en todo proceso narrativo, en música nos dejamos llevar en ocasiones por los patrones tipo exposición, nudo y desenlace, pero hay otras formas de contar las cosas, otra forma con los mismos ingredientes.
Comenzaste con el trío en el 2002. En el 2006 comienzas a desarrollar una colaboración muy cerrada con LAR Legido, ya no solo en tu trío, sino también en otro tipo de proyectos, como las jams semanales en el café El Puente de Santiago. Afectó esta relación con el batería para animarte a buscar nuevos espacios, una música más libre.
Todo tiene que ver y está claro que con cualquier músico con el que trabajes a gusto durante un largo período de tiempo acabas conectando musicalmente. Está claro que el trabajo con Luis todos estos años y el habernos metido en terrenos más experimentales contribuyó a que ahora utilice estos elementos con el trío.
Además del trío, mantienes una actividad multidisciplinar con varios proyectos abiertos, como componer música para teatro, encuentros docentes, participar en las jams sessions. ¿Es el trío tu vehículo de expresión?
Es un tipo de formación que me gusta. Convencional y austera, pero te obliga a ser exigente y a comprometerte con la música y con tus compañeros, ya que cada componente tiene que aportar lo suyo.
Tienes mucha presencia en todos los temas. Sueles trabajar con los arreglos cerrados o dejas que los músicos saquen sus propias conclusiones?
Depende del tema, aunque normalmente mis composiciones siempre están abiertas a modificaciones y aportaciones de mis compañeros.




publicado en @fugasvoz. Texto íntegro


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