miércoles, 30 de julio de 2014

NICHOLAS PAYTON trompetista


«El jazz no existe»

El trompetista de Nueva Orleans Nicholas Payton fue una de las citas importantes del cartel de la tercera edición del Festival de Jazz & Blues de Ribadeo, donde actuó el pasado sábado día 26 de julio en formación de trío, junto a Vicente Archer, contrabajo, y Marcus Gilmore, en la batería. Payton repasó temas de sus últimos discos, como «#BAM» o el recién publicado «Numbers».







Nicholas Payton es un compositor y trompetista brillante, aunque de trayectoria irregular. Técnicamente muy pulcro y contemporáneo en su ejecución, lleva la música en su ADN; es de Nueva Orleans. Hasta ahora, nadie dudaba de que la música de Payton fuese el jazz, pero sorprende que él mismo se desmarque de esta etiqueta para convertirse en un agitador de conciencias y avivar una vieja discusión sobre si el jazz sobrevivió más allá de la década de los 60. Se metió en un jardín interesante y le están cayendo de todos lados, pero Payton insiste en fechar la defunción del jazz en 1959. Lo argumenta en un manifiesto, además de apostar por un concepto musical más ajustado, según él, como el denominado Black American Music (BAM), toda una declaración de las intenciones encerradas en uno de sus últimos discos.
¿Por qué ha decidido traer dos sets para sus actuaciones en España, uno para el festival de San Sebastián, donde presentará su último disco, «Sketches of Spain», y la otra en formación de trío para el Festival de Ribadeo?
No son necesariamente dos formaciones. La base del grupo que actúa conmigo en el programa de Miles y Gil (Sketches of Spain) forma el trío. Ofrecemos música para todos y es a la discreción del festival qué programa desean presentar.
Imagino que en Ribadeo abordará el repertorio de #BAM, su penúltimo disco, en el que se sumerge de nuevo en sus raíces de Nueva Orleans con un lenguaje muy sofisticado.
En realidad, yo no me limito a tocar solo lo que está en mis discos. De hecho, interpretaremos temas que aparecen en mi nuevo álbum, Numbers, disponible ya en mi propio sello, Payton Records.
Hablemos un poco más de #BAM. A propósito de este disco, usted publicó un controvertido manifiesto en el que afirma que el jazz está muerto desde 1959, con el cool básicamente. Se une así a una corriente que defendieron también Duke Ellington, Miles Davis, Wynton Marsalis o incluso Jan Garbarek, entre otros. ¿Dónde encajamos entonces las aportaciones de músicos fundamentales como Coltrane, Shorter, Coleman, Hancock, Chick Corea, que desarrollaron su carrera a partir de los 60?
Coltrane dijo en varias entrevistas que a él no le gustaba la palabra «jazz». Ellington habló muchísimo de este mismo tema. No soy el primero que ha dicho que «jazz» no es un nombre apropiado para lo que es Black Music. Yo solamente he reintroducido el tema y la conversación para nuestros tiempos.
De hecho, el título es toda una reivindicación a modo de hashtag (#BAM) (Black American Music)
#BAM no solamente es el título de un disco, se refiere a los siglos de la colonización, opresión y discriminación que han sufrido y sufren los negros.
Si se mantiene su teoría, el jazz corre serio peligro de convertirse en música de repertorio, ¿no cree?
No es mi teoría. Es la verdad. La música que hoy día que se conoce como jazz sale de la comunidad de los negros como el blues, rock, soul, R&B, hip-hop y toda la música pop. Nadie discute de dónde vienen y dónde nacieron el bolero o el flamenco. No debe de ser un problema cuando yo digo que la cultura negra ha ofrecido algo de mucha belleza y valor al mundo entero.
En cuanto a las nuevas generaciones de músicos de jazz, que no tienen ningún problema en cruzar fronteras musicales para incorporar sonoridades cercanas al pop, al rock, a la electrónica o al rap en el lenguaje jazzístico, ¿no cree que se trate de evolución?
Creo que usted no entiende mi argumento principal. El jazz no existe. Fue degenerando en una fórmula inventada por una cultura dominante (los blancos), que se fue usando para crear una separación o división entre todas las músicas que usted enumeró. Los músicos nunca decidieron qué categorías, valores o limitaciones tenía la música. Los que decidieron eso fueron las personas que controlan el sistema.


«Nueva Orleans no será recordada por el desastre que dejó a su paso el ‘Katrina’»


Nueva Orleans suena a jazz, pero no es sinónimo de Katrina. Nicholas Payton lo deja muy claro: «El Katrina no fue lo que destruyó Nueva Orleans. El Katrina paso y se fue», comenta el trompetista antes de sentenciar «lo que destruyó Nueva Orleans fueron las décadas de negligencias...»

Usted es de Nueva Orleans. A estas alturas, cuál es la situación actual de la ciudad, sobre todo tras el desastre del «Katrina»?
Nueva Orleans no será recordada por el desastre que dejó a su paso el Katrina. ¿Por qué siempre preguntan esto a los que vivimos en esta cuidad? Es una pregunta insensible. ¿Se le pregunta a los de Nueva York como se sienten después del 11-S? ¿A los japoneses sobre Pearl Harbor? ¿A los judíos sobre el Holocausto? ¿Por qué no preguntarme por lo que siento sobre la esclavitud de mis ancestros hace 500 años, algo que por cierto sigue hoy día? Esa es verdaderamente la pregunta.
¿Nueva Orleans se recuperará?
Depende a quién se le pregunte. «Nosotros» con mayúscula o «nosotros» con minúscula. Nosotros con mayúscula estamos mejor que nunca. Nosotros con minúscula necesitamos unirnos y despertar a la verdad, que con todo lo que se ha progresado no es suficiente. Ellos, los que están en el poder, pretenden hacer creer que el Katrina destruyó la cuidad y nosotros (minúscula) ya sabíamos que la infraestructuras eran extremadamente frágiles antes del 29 de agosto del 2005.
Bueno, y ante todo esto, ¿es usted un músico de jazz?
Está documentado lo que pensaba en el pasado. Yo acepté jazz. Pero ya no lo acepto. Esa información esta en mi página www.nicholaspayton.com, que recomiendo visitar a los que de verdad quieran saber lo que pienso.

Publicado en La Voz de Galicia






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