martes, 4 de febrero de 2014

GUILLERMO MCGILL «The Art of Respect»





«The Art of Respect»,

el sueño hecho realidad
de Guillermo McGill
El batería Guillermo McGill ya tiene en la calle su quinto álbum como líder, «The Art of Respect» (Youkali Music, 2013). Se trata de un magnífico disco de jazz, denso, resuelto con brillantez, repleto de ideas, influencias en las sonoridades, que miran al sur, y aportaciones bien resueltas por el cuarteto de McGill, que lo completan nada menos que el saxofonista Dave Liebman, el guitarrista John Abercrombie y el contrabajista George Mraz. Grupazo de grandes solistas.








Normalmente los sueños, sueños son, como dice el clásico, pero en ocasiones los sueños se cumplen y se produce la magia. Algo así le ha pasado a Gillermo McGill con la grabación y publicación de su nuevo disco como líder, The Art of Respect (Youkali Music, 2013), un fantástico trabajo formando un cuarteto de auténtico lujo junto a maestros con los que ya había tocado anteriormente pero por separado, como el saxofonista Dave Liebman, el guitarrista John Abercrombie y el contrabajista George Mraz.
«Este es el álbum que siempre soñé grabar» reconoce Mcgill. «Desde que tenía 14 o 15 años, cuando escuchaba mis primeros discos y comenzaba mi formación como músico de jazz, lo que deseaba era, algún día, poder tocar junto a estos músicos que ahora salen en los créditos de mi quinto disco», reconoce el batería.
Guillermo McGill es todo un clásico de la escena española de jazz. Nacido en Montevideo, reside en España desde su adolescencia. Ha tocado con grandes músicos de talla internacional, pero ha encontrado su sonido en la fusión del jazz con el flamenco, sobre todo tras su paso por el grupo del pianista gaditano Chano Domínguez.
En este nuevo trabajo, The Art of Respect, Guillermo McGill también mira hacia el sur, pero de una forma mucho más compleja. Afloran los aromas flamencos, aunque el percusionista va más allá en su viaje e incluye también sonoridades africanas, pero en realidad se trata de un disco de jazz denso musicalmente, con múltiples referencias, gracias a los arreglos de los temas, muy trabajados, pero sobre todo a la expresividad de todos los músicos involucrados, que facilitan una audición muy rica en matices y aportaciones de estos grandes músicos, pero que en ningún momento pierden de vista la esencia del original.
Por suerte para nuestros oídos, el resultado es un compromiso absoluto con las composiciones por parte de todos los componentes del cuarteto, sosteniendo un flujo de comunicación constante, con solos incontestables y un sonido excelente.
Es decir; respeto es la clave de este disco; entre los músicos y la música.







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