martes, 13 de marzo de 2012

BALDO MARTÍNEZ, contrabajista






BALDO MARTÍNEZ | foto J.ALBERTOS
«Añoro la época en la que salía de gira por los clubes»
El contrabajista gallego Baldo Martínez, toda una referencia en la escena jazzística europea, no deja de involucrarse en nuevos proyectos debido a su compromiso con la música. En sus últimos trabajos se distancia del sonido de raíz y apuesta por composiciones más abiertas y contemporáneas.






Baldo Martínez visitó Galicia este mes con su nuevo proyecto, MBM, en el que comparte protagonismo con otros dos gallegos: Antonio Bravo y Lucía Martínez. En sus últimos trabajos, Baldo Martínez reconoce que se distancia un poco del sonido de raíz y apuesta por composiciones más abiertas y contemporáneas. El trío presentó su primer disco de título homónimo dentro del Ciclo 1906 de Jazz. MBM apuesta por un sonido urbano y progresivo que lo instala en la línea del jazz de vanguardia. El trío volverá a Galicia próximamente dentro de la programación del XVII Ciclo de Jazz de la Fundación Barrié, con un concierto en el teatro Salesianos de Vigo junto al trompetista Matthew Simon. La cita será el jueves 26 de abril.

—El Ciclo 1906 apuesta por recuperar el jazz en los bares, ¿con la actual situación crees que es una salida para los músicos? 

_Curiosamente, hace poco comentaba con otros músicos que llevamos tiempo en esto que añorábamos la época en la que salíamos de gira haciendo clubes, vivíamos de eso y además tocábamos en muchos lugares. Ahora eso ya no existe. Los bares no pueden aguantar el peso de una programación de este tipo. Está claro que necesitan ayudas debido a que la mayoría son de pequeño aforo y no cubren gastos. Sería complicadísimo, porque los propios clubes tampoco están organizados y cada uno va a lo suyo.

_No es fácil, pero la situación mejoraría si todos los implicados _músicos, programadores y locales_ se organizaran un poco mejor.

_En realidad hay muchísimas ideas sobre este asunto. Las instituciones no tienen tanto dinero como antes, pero tienen dinero. Está claro que la situación está cambiando,  se acabaron las programaciones a la carta. Creo que se debería intentar crear circuitos a nivel estatal para rentabilizar las giras. Tendrían que coordinarse ayuntamientos y locales de forma que si sale un concierto en A Coruña, poder aprovechar para estar en otras ciudades gallegas y cubrir el Norte como Asturias o Cantabria. Sería una posible solución y más asumible para todos.

_Sabemos que en EE. UU. está todo más profesionalizado y organizado, ¿pero en Europa hay iniciativas de este tipo? 

_El caso más cercano es el de Francia, donde funcionan de otra forma, no digo que mucho mejor, pero sí bastante mejor que aquí, aunque los músicos allí también lo están pasando mal. Allí cada músico profesional dispone de una estimación de conciertos al año. Así, si mi estimación es de 30 conciertos y no logro cerrar esa cifra, existe una especie de subsidio que me permitiría seguir con mi actividad, ensayando, componiendo, montando nuevo proyectos... En Francia también existe una asociación de festivales de jazz (AFIJMA), que entre sus principales prioridades está el apoyar al jazz francés, incluso fuera del país con la intención de hacer intercambios. Aquí los festivales de jazz miran siempre para fuera. 

_¿Existe aquí alguna asociación similar? 

_Ahora se acaba de crear, precisamente para buscar alternativas a la actual situación. De momento está parada y ¿lo que va a salir de ahí?, pues no lo sé.


_ A tu juicio, ¿qué intereses serían prioritarios?

_Puede que algunos de los intereses puedan estar cercanos a los de cualquier aficionado, no digo que no, pero realmente creo que no van en favor del jazz. Para que el jazz pueda realmente crecer hay que apoyarlo. Por una parte a la magnífica cantera que existe en estos momentos y por supuesto a los músicos que llevamos años haciendo escena. Necesitamos una plataforma para dar salida al mayor número de proyectos posible. 


_ ¿Cuál sería esa plataforma?

_Crear una especie de mapa con todos los escenarios que sea posible incluir y con especial atención a la presencia de grupos españoles en los festivales. 






Antonio Bravo, Lucía Martínez y Baldo Martínez forman una de las reuniones más interesantes del jazz en España. Comparten espacio,composiciones y protagonismo en su último proyecto en común, MBM.

«MBM surgió del trío para el trío»


—Háblame del origen de este nuevo proyecto, MBM, formación con la que acudes al ciclo 1906.

—En realidad, todo fue por casualidad. Lucía Martínez fue la primera que habló de la posibilidad de crear un trío después de nuestra experiencia en Projecto Miño. De esto hace un par de años. Para arrancar aportamos cada uno de nosotros una serie de temas e hicimos unos cuantos bolos en Galicia. La cosa fue bien y Nani García nos propuso grabar con Xingra. Lo hicimos y lo cierto es que estamos muy contentos con el resultado. 

—En definitiva, se trata de una de esas felices reuniones en las que coinciden la formación oportuna en el momento oportuno.

—Sí, es un poco eso. La suerte, la casualidad también juegan un importante papel en todo esto. 

—¿Hubo un planteamiento inicial a la hora de dotar de personalidad al trío?

—No, para nada. El proyecto surgió del trío para el trío. Ahora ya con la formación en marcha pensamos un poco más en cómo alimertarlo porque ya tiene su propia personalidad. 

—Los tres son compositores, solistas y líderes de otros proyectos paralelos: ¿cómo gestionasteis los egos?

—No tenemos problemas en ese sentido. Los tres compartimos el mismo espacio y cada uno aporta lo suyo. Te puedo asegurar que no existe ninguna fricción entre nosotros para liderar el grupo. 

—¿Cómo fue la selección de temas?

—Al principio, entre los tres aportamos unos 14 o 15 temas, que se quedaron en 10 tras una primera selección. Seguimos afinando, intentando compensar el resultado final, hasta los ocho cortes que componen el disco.

—La grabación destaca también por su calidad de sonido. Está registrado en A Coruña en los estudios de Xingra, ¿participásteis también en la producción?

—Grabamos en A Coruña, pero no participamos en la producción. De esta labor se ocupó el técnico habitual del estudio, Javier Ferreiro, con quien trabajé ya en varias ocasiones. Es músico (percusionista) y siempre aporta detalles interesantes.

—¿Karonte solo se encarga de la distribución?

—Sí, entre otras cosas porque Xingra distribuye su catálogo a través de Karonte. Además también se da la circunstancia de que Lucía Martínez y yo publicamos nuestros discos como líderes también en Karonte.


—El disco incluye el tema Biscrimson, muy progresivo. ¿Puedes contarnos la verdadera historia de esta pieza?


—A ver, este tema se puede decir que lo bautizó Quinito Mourelle (escritor, crítico, músico...). Cuando actuamos en el Filloa (A Coruña) hace un par de años, al final hicimos un bis con este corte y en la reseña del concierto, Quinito comentó que el tema tendría que ser un biscrimson, por lo que supongo le sugirió en ese momento. La canción en realidad es una versión de un tema de mi disco Nai que se llama Galería de Recuerdos y a raíz del comentario de Quinito decidí cambiarle el nombre a esta versión. Hay cosas de las que no puedes escapar y el rock progresivo es un sonido del que me he alimentado mucho tiempo y está en mi ADN musical.

—En este trabajo te distancias de los sonidos de raíz que han caracterizado tu carrera. ¿Es algo consciente?

—No, no es consciente. Entiendo que siempre se me ha catalogado por hacer jazz a partir de la música de raíz. Me gusta esa faceta, pero considero que no es la única. Desde hace tiempo trato de desarrollar otros lenguajes, utilizando todo tipo de elementos, sin abandonar la música de raíz, pero como un elemento más.

—¿Estás escuchando algo con especial atención?

—Tengo una escucha recurrente últimamente. Se trata del del Cuarteto para el fin de los tiempos, del compositor francés Olivier Messiaen. Aunque hace poco que me enteré que  ya tiene una versión al jazz. En realidad se trata de  algo que tengo ahí como pendiente porque me resulta muy sugerente. Además, en algún fragmento me recuerda mucho los fraseos de Louis Sclavis.

—¿Algún proyecto que te esté dando vueltas en la cabeza?

—Estoy trabajando en un nuevo proyecto con mi grupo, en formación de cuarteto, en el que quiero poner en práctica lo que he comentado, un lenguaje mucho más abierto y contemporáneo. Estamos en la fase de ensayos, pero ni idea de cuándo acabará en disco.


Publicado en el Fugas
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