lunes, 5 de marzo de 2012

JOE LOVANO saxo tenor








ENTREVISTA__________________________________________________

Joe Lovano actúa el martes, día 6, en el Auditorio de Galicia, en Santiago
«Lo único que podemos hacer 
es tocar con corazón y alma»
Joe Lovano, uno de los mejores saxofonistas de la escena jazzística, regresa a Galicia para presentar su disco «Bird Songs», inspirado por Charlie Parker




Joe Lovano (Cleveland, Ohio, 1952) está considerado uno de los mejores saxos tenor de la escena de las últimas décadas. Avalado por el respeto de sus colegas y numerosos premios, entre ellos, el Grammy, visita Santiago el próximo martes (Auditorio de Galicia, 21 horas) dentro de la programación del Festival Jazz in Blue, organizado por EMI Music, y que en Galicia comparte cartel con el Ciclo 1906 de Jazz. Lovano presentará su nueva propuesta para Blue Note, «Bird Songs», un disco cuyo título es una declaración de intenciones.



_«Bird Songs», como parece indicar el título, es un homenaje a Charlie Parker?


_Admiro a Parker como músico y como compositor, me alimento de sus creaciones e inspira mi estilo de tocar. Los artistas de los que se rodeó, como Bud Powell o Max Roach, y la forma en que creaba y combinaba ideas hermosas son la base de mis ideas en mi tiempo. Intento explorar sus melodías a través de mi forma de tocar y la de la gente que colabora conmigo.

_Su grabación con el quinteto por momentos suena con la amplitud de una big band. ¿Son las huellas de su paso por las orquestas como la de Woody Herman o Mel Lewis?

_Cuando tocamos, sea en formato grande o un trío, un cuarteto o un quinteto, como es este caso, la actitud es la de hacerlo como un conjunto, no como individuos. El hecho de reunir dos baterías, piano, bajo y yo mismo contribuye a conseguir ese sonido tan completo, pero es algo que me he planteado siempre en todos mis grupos. Trabajar con Woody Herman, Mel Lewis o la Charlie Haden Liberation Music Orchestra me ha dado mucha confianza y me ha enseñado que siempre debes escuchar al otro, toques con una big band o en un dúo.

_Además de la referencia a Parker, ¿da la sensación de que propone un pequeño tour por la historia del jazz?

_Cada vez tenemos más referencias en la historia de la música que tener en cuenta. Parker también influyó en otros músicos, como Ornette Coleman, John Coltrane o Sonny Rollins, que a su vez también han influido en mí. Lo curioso es que Charlie Parker nunca llegó a conocer esos desarrollos a partir de sus creaciones. Así que está él, pero también están sus discípulos. Pero lo más importante y primordial es que tienes que ser tu propio músico porque tienes que contar tu historia, no la de otros. ¿Qué es el blues, si no, más que la historia de tu vida? Yo quiero contar mi historia, no la de otros.

_¿Participa en todo el proceso de sus proyectos, desde la composición a los arreglos y la producción?

_En mi catálogo de grabaciones para Blue Note se puede ver que he estado involucrado también como productor. De cada disco aprendes y aprovechas la experiencia para el siguiente. Acabo de terminar la grabación de lo que será mi próximo álbum, también con US Five, que llevará por título Cross Culture. Trata sobre la forma en la que vivimos, en cómo nos comunicamos en el mundo actual.



«Me interesan los artistas que tienen raíces musicales, porque sin ellas no tendrán una historia propia que contar»


Lovano afirma que la música se inspira
en los hechos que nos toca vivir
_En el mundo actual no dejan de sonar palabras como crisis, paro o recesión. La década de los años veinte también se conoció como la era del jazz y terminó con el crack del 29. ¿Cree que se puede establecer un paralelismo entre aquello y lo que estamos viviendo?

_Es una pregunta muy interesante. Está claro que la música es un reflejo de su tiempo y, junto a las demás expresiones artísticas, se inspira en los hechos que nos toca vivir. Creo que como músico tienes que ser tú mismo y lo mejor que podemos hacer es ser honestos. Me imagino que buena parte del problema actual deriva de personas que no son honestas o son egoístas y se aferran a un poder que quizá no les corresponde. En el disco trato de reflejar lo que nos ha tocado vivir y cómo debemos compartir nuestro mundo y nuestro tiempo.

_¿Son los saxofonistas los grandes oradores de la historia del jazz?
_Creo que desde la aparición de Coleman Hawkins los saxofonistas han contado historias hermosas que han inspirado a todo el mundo. Pero me gustaría destacar especialmente su combinación con grandes vocalistas como Billie Holliday, Bessie Smith o Ella Fitzgerald. Me emociona la comunicación que se establece entre Sarah Vaughan y Miles Davis. Eso sí, Hawkins es único y es una inspiración para cualquier solista. De él dijo Thelonious Monk que había hecho una canción nueva de su solo para Body and Soul. Es cierto que el saxo ha contado con grandes intérpretes que le han otorgado una gran capacidad de expresión. John Coltrane es puramente espiritual y la actitud de Sonny Rollins es impecable.

_Precisamente la revista «Down Beat» le ha calificado como uno de los tres mejores saxos tenores de la escena, junto a Sonny Rollins y Joshua Redman. ¿Le pesan estas afirmaciones?

_Me siento muy honrado por la repercusión que genera mi música, pero trato de no pensar demasiado en ello y vivir el momento de lo que haces y de la gente con la que colaboras. Me siento parte de la historia del jazz y de una tradición en la que figuran Johnny Griffith, Ben Webster, Hank Mobley o Joe Henderson, entre otros, gente que ama la música y que toca con el corazón y el alma: es todo lo que podemos hacer.

_¿Es optimista con respecto al compromiso actual de las nuevas generaciones con la evolución del jazz?

_Me interesan especialmente los artistas que tienen raíces musicales, porque sin ellas no tendrán una historia propia que contar y estarán condenados a repetirse. Cuanto más profundas sean sus raíces, más hermosa será la flor. He visto tocar a muchos músicos jóvenes que me han inspirado, pero no emocionado, que es lo importante.


Agradecimientos a XESÚS FRAGA 
por la traducción
Publicado en La Voz de Galicia 






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