lunes, 20 de junio de 2011

AVISHAI COHEN Festival Imaxinasons




...Y el jazz abrazó el espectáculo
El pasado viernes echó a andar la séptima edición del festival Imaxinasons de Vigo. Una cita que este año va más allá de la simple ecuación de sumar conciertos. Después de la repentina y poco aclarada destitución a principios de año del director artístico Baldo Martínez, quien cumplió a la perfección con su misión de abrir una nueva propuesta de vanguardia dentro de la programación jazzística europea, además de colocar a la ciudad de Vigo como referencia del babel jazzístico, sin olvidar la promoción de proyectos de creadores gallegos. En estas condiciones, su amigo y compañero Nani García asumió dicho cargo con la presión de mantener el nivel de calidad de estos últimos seis años, además de intentar confeccionar un cartel en el que se visualice la evolución futura del festival, además de intentar captar a nuevos aficionados, todo ello afectado por la imposición de los recortes económicos.

La apuesta en la apertura del Imaxinasons 2011 fue para el contrabajista y cantante israelí Avishai Cohen (Jerusalén, 1970), sin duda el gran acontecimiento del género en este 2011 después de que estuviese bajo la protección de Chick Corea durante su estancia en Nueva York,, convirtiéndose en el niño mimado de la crítica internacional: «un visionario del jazz de proporciones globales» llegó a decir de él la revista Down Beat.

El intérprete presentó en Vigo Seven Seas (Blue Note Records, 2011), su último álbum, en el que desde una formación de trío explora materiales tan heterogéneos que van desde el jazz contemporáneo a la música sefardí, el folclore tradicional de su país; la tradición clásica europea, y los sonidos latinos heredados de sus colaboraciones con Danilo Pérez o Paquito D’Rivera, entre otros. Reconozco que a pesar de conocer el disco, entré en el Centro Cultural Novacaixagalicia con ciertas reservas para no sucumbir fácilmente ante la literatura. Pero cuando me di cuenta estaba disfrutando de lo lindo con la propuesta de Cohen, por la calidad musical y por su capacidad para comunicar implicando al público en todo momento. Es de destacar la apuesta decidida de Avishai Cohen por los músicos jóvenes de su trío; el pianista Nitay Hershkovits, de 23 años, y el batería Amir Bresler, de veintidós. Dos chavales con un futuro brillante que resolvieron con una solvencia escandalosa, además de estar absolutamente conectados con su líder.

El set de Avishai Cohen pasó en un suspiro gracias a la calidad musical, la variedad del repertorio y a la refinada composición de sus temas, imprimiéndoles un elemento tan escaso y necesario como la emoción y el sentido del espectáculo, permitiendo al público incorporarse a los temas ya en marcha y sin perderse información. Alguien que mete en el mismo saco el jazz contemporáneo, junto a la música sefardí, pasando las variaciones de Bach, el clásico latinoamericano Alfonsina y el mar, que entró como un tiro, así sin esperarlo; Panonnica, Thelonious Monk, o Vámonos pal Monte, de Eddie Palmieri, y todo ello servido con criterio profesional y mucha calidad artística esta llamado a ser el abanderado de la multiculturalidad del jazz. Ese puede ser Avishai Cohen, sin duda. Tras el concierto, los comentarios positivos del público se adueñaron de los pasillos del Centro Cultural Novacaixagalicia, mientras Nani García agradecía las felicitaciones.

Un poco más tarde, el nuevo director artístico del Imaxinasons se relajaba disfrutando de la cantera del jazz gallego con la actuación del trío del joven pianista Gabriel Peso en el Xancarajazz, el nuevo local de Gonzalo Villar.

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_____________ FORMACIÓN


Avishai Cohen contrabajo y vozNitay Hershkovits piano
Amir Bresler batería


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